Un caos de color

colores

Un caos de color 

Hoy en la mañana mientras pintaba un cuadro me di cuenta que era libre. Libre para plasmar lo que yo quisiera y elegir los colores que más me gustaran para hacerlo. 

Entonces pensé que un lienzo en blanco es como la vida, esperando convertirse en la mejor obra maestra, siempre a disposición del artista. Sin embargo, pintar no siempre es fácil. Mientras lo hacía los colores se encimaban unos con otros y poco se parecía a cómo lo había imaginado en mi mente. Intenté corregirlo, pero parecía enredarse más y más, creando un caos sin precedente que no sabía cómo terminaría. 
Así como la tierra en el principio cuando estaba desordenada, similar a mi mente y mis emociones muchas veces, y a mi vida en ocasiones. 

Dicen por ahí que la vida es color de rosa, pero lo cierto es que la vida no siempre es como otros la pintan, y si la vida fuera color de rosa quizá solo sería hermosa para aquellos a los que les gusta el color rosa. 

 ¿Quién dijo que mi vida tendría que ser de ese color para ser bonita? 

La vida en un solo tono me parece aburrida y hasta cierto punto una utopía. No es estática, no es lineal. Es cambiante, fluida, dinámica y atrevida. Creo que la vida tiene en sí misma una gama muy amplia de colores, una mezcla infinita de acontecimientos que nos forman, un sinfín de tonalidades que me llevan a descubrir quién soy y por qué estoy aquí. 

 Cada cuadro tiene un propósito, un tamaño y un destino, de la misma manera que cada vida tiene su propia historia y cada persona su unicidad. 
 Habrá que preguntarle al artista que tiene la obra en formación, ¿cuál es aquel propósito específico que tienes para tu creación? ¿Por qué elegiste esos colores, por qué esa combinación, por qué esa familia, por qué esas cualidades? 

Soy una obra entre tus manos pero sin propósito soy caos, un dibujo a medias sin sentido ni razón de ser. Un lienzo con trazos al azar que no guardan armonía entre sí. Un bosquejo en blanco y negro de lo que debiera ser pero que por ahora se dibuja sólo en carboncillo. 

 ¿Le añadirás un toque de color? 

 La vida me ha traído días grises y momentos de oscuridad absoluta, esos instantes en los que recuerdo cuán vulnerable puedo llegar a ser. Esos en donde necesito que Dios actúe como el mejor pincel, capaz de ofrecerme tonalidades de luz cuando más lo necesito. La cantidad de luz presente para distinguir el color de mi alma. 

Son mis acciones que la han manchado de rojo, y un corazón arrepentido que busca fervientemente su perdón. Aunque sus pecados sean como el rojo más vivo, yo los dejaré blancos como la nieve; aunque sean como tela teñida de púrpura, yo los dejaré blancos como la lana. Isaías 1:18 DHH 
Gracias por el color blanco, el color de la paz y la pureza. Aquel que me permite reiniciar y me da un nuevo lienzo donde pintar.

De ahora en adelante, será la voluntad de Dios quien elija pintar mis días con sonrisas antes que me invada la amargura. Ya me cansé de ver todo negro, de las tonalidades grises y los días nublados. Quiero una vida de colores en medio de un mundo lleno de caos que pretende arrebatarme la paz y la alegría. Será Dios y sólo Dios quien pinte de color nuestra existencia, explotando bombas coloridas en nuestro interior para dar un toque de vivacidad a las calles por las que hayamos de andar. El resplandor se veía como el arco iris que aparece en las nubes después de la lluvia. Esta imagen era la gloria del SEÑOR. Ezequiel 1:28 PDT

Quiero los mejores colores para pintar mi futuro, colores vivos, colores de fiesta para alegrar el corazón de aquellos que te esperan. En medio del caos dame color y vida con propósito. Quiero ser ese lienzo en blanco en el que puedas crear tu obra maestra. 
Es verdad que he tenido una vida llena de contrastes y atravesado una gama de claroscuros. Sé que soy una mezcla un poco rara de colores, pero haz de mi vida un arte que refleje tu amor. 

Un arte abstracto tal vez, un cuadro imperfecto pero digno de ti. Una obra que te agrade lo suficiente como para ser exhibida en tu museo de obras de arte. De vidas y personas sencillas, de lienzos vacíos y carentes de valor pero que se pusieron en tus manos y fueron pintados por Ti hasta tener un lugar en la exposición más prestigiada de la historia por el valor que Tú les diste.

Y así, siendo un caos de color, nos uniremos a la más grande exposición de arte abstracto que sólo el mejor artista pudo crear, un arcoíris para la eternidad.