Recordatorio Diario

RD

Recordatorio Diario 

Soy muy valiosa, Jesús murió por mí, ante sus ojos soy preciosa y digna de honra.   

Soy una mujer ejemplar, mi valor sobrepasa al de las piedras preciosas. No soy cualquiera, ni de cualquiera. Soy única y especial, elegida para un propósito eterno. Le pertenezco a Dios, antes de la fundación del mundo Él me escogió, he sido sellada con Su Espíritu, Su sangre me rescató, Su amor me alcanzó y  en la cruz tengo salvación, sanidad y libertad.   

Soy libre y no una esclava de las expectativas de otros. Soy libre para ser yo misma, soy libre para creer en Jesús, soy libre para poder expresarme y proclamar su amor.   

No hay condenación para las que estamos en Cristo, no hay pecado tan grande que Dios no pueda perdonar, no hay pasado tan doloroso que Dios no pueda sanar, no hay enfermedad tan grave que Dios no pueda curar. No hay nada imposible para Dios.   

Hay poder en el nombre de Cristo, y todo lo que pida en Su nombre, conforme a su voluntad, me será dado.   Dios me ama, y no hay nada que pueda separarme de Su amor, ni la vida, ni la muerte, ni mis temores de hoy ni mis preocupaciones de mañana, ninguna cosa creada podrá separarme de Su gran amor.   

Dios no se equivocó conmigo, Él no se equivoca. Sus tiempos son perfectos, y todo es hermoso a su tiempo.   

Dios cree en mí y no se ha rendido conmigo, Él ha comenzado una obra grande conmigo y la irá perfeccionando día a día hasta que quede completamente terminada cuando Cristo vuelva.   

Dios está obrando, aun cuando yo no pueda ver. Todas las cosas obran a favor de los que le aman.   

Dios es mi fortaleza, no estoy derrotada, Dios me dará la victoria, en Él soy más que vencedora.   

Dios rescata del hoyo mi vida y me corona de favores y misericordias. Él es quien levanta mi cabeza y el que pelea por mí.   

Después de este leve padecimiento seré perfeccionada, afirmada, fortalecida y establecida en un lugar firme. Jehová roca mía, castillo mío.   

Dios me protege, con su escudo me rodea, con sus plumas me cubre y bajo sus alas encuentro refugio. Puedo vivir tranquila, pues Él nunca deja de cuidarme, no se duerme el que me guarda.   

Dios es mi amparo, Dios es mi auxilio en las tribulaciones, no temeré mal alguno. Aunque la tierra sea removida, Dios está en medio de ella y no será conmovida. Aunque caigan mil a tu lado, aunque mueran diez mil a tu alrededor, a ti nada te pasará.   

Dios es mi sustento. El Señor es mi pastor y nada me faltará, todo lo tengo en Él. Dios es suficiente para mí.   

Dios me ha perdonado, recibo Su perdón y decido dejarme transformar por Él, creo en lo que Él ha dicho que hará conmigo, no por mi capacidad sino por Su poder. No por obras sino por gracia.   

Su gracia es suficiente, Su poder se perfecciona en mi debilidad, Él será glorificado a través de mi vida.   

No necesito ser perfecta, soy acepta en Él. Jesús me santifica por completo, mi mente, mi alma, mi corazón y mi cuerpo serán guardados irreprensibles hasta que Él vuelva.   

Dios no me desecha, Dios no me abandona, Él no se ha olvidado de mí. Dios siempre se acuerda de mí, Dios siempre me mira, siempre estoy presente en Su corazón.   

Dios es mi guía, no estoy perdida. Su palabra es lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino, Él dirige mis pasos y camino tomada de Su mano.   

Dios cumplirá su propósito en mí. Sus planes para mí son de bien y no de mal. Él me dará el fin que espero.   

Sí puedo. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Puedo confiar en Dios, Él es justo, Él no miente, Él cumple lo que promete y Él hará, aunque parezca tardar Él cumplirá su promesa.   

Y sobre todo, no estoy sola. Él ha prometido estar conmigo todos los días de mi vida hasta el fin del mundo.  

 

AMÉN

Si prefieres escuchar, haz click aquí: