De oruga a mariposa

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De oruga a mariposa 

“Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma” – Carl Jung


Pronto cumpliré años y cada cumpleaños así como cada año nuevo no puedo evitar reflexionar sobre mi vida y lo que he hecho hasta el momento, a veces me siento como una oruga en ciertas áreas de mi vida, porque las orugas están en crecimiento.


Las orugas son insectos con potencial, no es que yo sea un insecto pero tengo potencial para ser mejor y para hacer muchas más cosas al igual que la oruga (aunque no se si lo sepa), pero mientras eres oruga vas un poco lentito y te arrastras en lugar de volar.


Y digo, no está mal ser oruga pero ¿porqué seguir siendo una oruga cuando puedo ser una mariposa?


Sé que Dios quiere que sea una, pero por el momento hay ciertas áreas de mi vida que aún espero ver en su máximo esplendor.


Oruga, pero no por mucho tiempo

Cuando pienso en la oruga pienso en una etapa, porque la oruga no nació para ser oruga todo el tiempo, la oruga nació para convertirse en una mariposa y eso significa que su tiempo de vida siendo oruga sólo es temporal.


A lo mejor en este momento de tu vida, al igual que yo, te veas a ti misma como una oruga, a lo mejor los demás te ven como una oruga y otros cuantos te menosprecian diciendo: “es un simple gusano.” Tal vez sientas que avanzas muy lento en tu vida, a paso de gusano, arrastrándote por la tierra o intentando subir los troncos de los árboles para poder tomar tu lugar pero con mucho esfuerzo, viendo cómo otras mariposas ya vuelan por encima de ti.


Tranquila, no pasará mucho tiempo para que llegué el día de nuestra transformación, porque aunque ahorita nos vemos y caminamos como una oruga, no seremos orugas para siempre porque nuestra esencia es ser mariposas. Dentro de ti hay un potencial enorme, esperando el momento adecuado para desarrollarse. La gente no lo sabe, no lo ve y seguramente tampoco lo cree, pero Dios sí lo sabe porque Él te formó, Él sabe lo que llevas dentro, Él sabe lo que ha depositado en ti, Él sabe que sólo es cuestión de tiempo.


Así que no te desesperes, sigue creyendo en aquella Palabra que Dios te ha dado y sigue caminando sobre las promesas de Dios para tu vida, no importa que ahorita sea arrastrándote porque mañana lo harás volando. Vive con esa certeza en tu corazón de que lo que Dios ha dicho lo cumplirá, cree que tu tiempo y tu hora llegará y todos se asombrarán de la obra que Dios ha hecho en ti.


Sin embargo, algo importante que tienes que saber es que para ser transformadas tenemos que estar dispuestas a morir, la oruga muere y deja de ser oruga para pasar a ser mariposa. De la misma manera es necesario morir a nosotras mismas y renunciar a nuestra vida de oruga, a los hábitos que teníamos siendo orugas, a nuestra pasada manera de vivir.  


Tenemos que transicionar y dejar de pensar y actuar como orugas, renunciar a todo lo que nos quiera seguir manteniendo en ese estado y soltar lo que tengamos que soltar para seguir avanzando en nuestro proceso evolutivo.  

En la siguiente etapa no camino igual, no pienso igual y no soy la misma porque he sido transformada por el poder de Dios.


Si Dios diseñó estos procesos de transformación para algunas de sus creaturas, ¿acaso no podrá hacerlo también con nosotras?  


Sin proceso no hay transformación 

Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios. Juan 3:3 NTV


El proceso de transformación de las mariposas se conoce como metamorfosis que viene del griego meta-morfé y que significa “más allá de la forma anterior”.  


Para pasar al siguiente nivel es necesario atravesar procesos y salir de ellos transformadas. Y es aquí donde sucede la magia, aunque sinceramente esta magia no es divertida, ni tan rápida como la que hemos visto en Disney.

 

Los procesos de la vida son duros, desafiantes y dolorosos. A veces quisiéramos saltarnos esta fase con tal de no sufrir o para evitar ser evidenciadas y que vean nuestra fragilidad.


Jesús mismo en su condición de humano lo dijo también: ¡Padre mío! Si es posible, que pase de mí esta copa de sufrimiento. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía. Mateo 26:39 NTV


Sin embargo, era necesario que Él muriera, la Palabra tenía que cumplirse y Jesús tenía que cumplir Su propósito también.


Los procesos son necesarios porque sin proceso no hay transformación, los procesos hacen que la gloria sea mayor y más valioso el resultado final.


La larva de la oruga crece tanto que no puede caber en su piel vieja, así como cuando tú creces tanto que no cabes en tus ropas viejas. Estamos creciendo, y necesitamos ser mudadas de nuestras viejas costumbres, de nuestra pasada manera de vivir y de conducirnos por el mundo. Necesitamos cambiar de ropa porque Dios quiere que sigamos creciendo en Él.


Para poder crecer tanto, la larva tiene que mudarse de su piel, la piel vieja se parte (dolor y quebranto), exponiendo la piel nueva debajo de ella (exposición y vulnerabilidad). La larva se arrastra a través de la piel vieja, que ya es demasiada pequeña.


Si te encuentras en medio de este proceso, no desistas, sé que ha sido difícil pero ¡vas muy bien!, has estado mejorando y todo lo que ya conocías y ya tenías te está quedando muy pequeño. Dios quiere darte algo ¡más grande!, Él tiene algo mayor para ti, algo mejor de lo que tú puedes pensar o esperar.


Cuando la piel restante cae, la larva se convierte en un capullo. No tiene ojos, ni antenas. No tiene piernas, y no se puede mover. En medio de un proceso, a veces nos sentimos incompletas, sentimos que hemos perdido partes de nuestro cuerpo, ya no nos reconocemos del todo, muchísimas preguntas pasan por nuestra mente y le cuestionamos muchas cosas a Dios.


Así como la mariposa en formación aún no tiene ojos ni antenas, mientras estamos en el capullo sentimos que no podemos ver las cosas claras ni escuchar la voz de Dios, sino sólo su silencio. Pero Él sigue ahí, transformándote.

 

La mariposa aún no tiene piernas y se encuentra en un periodo de inactividad, y así también nosotras nos sentimos estancadas y pensamos ¿hasta cuándo? ¿será que algún día podré salir de todo esto, realmente podré superarlo? Parece que vamos de mal en peor porque siendo orugas, aunque lento pero por lo menos caminábamos y ahora nos sentimos inválidas y deseando incluso volver a nuestro estado anterior.


¡Alto ahí! ¡No te confundas! Es parte del proceso y durará sólo unos momentos, llegará ese día en dónde Dios nos diga:


Dichosa la mujer que soporta la prueba con fortaleza, porque al salir aprobada recibirá como premio la vida, que es la corona que Dios ha prometido a los que lo aman. Santiago 1:12 DHH


Aprobada eres delante de mis ojos, has atravesado el proceso con dignidad y fortaleza, estás lista para volar.


Y justo cuando la oruga pensó que era su final se transformó en mariposa.


Extiende tus alas

Estoy convencido de que Dios empezó una buena obra entre ustedes y la continuará hasta completarla el día en que Jesucristo regrese. Filipenses 1:6 PDT


Una mariposa recién salida del capullo puede parecer marchita, sus alas están mojadas y necesitan un par de horas para expandirse antes de emprender el vuelo.


A lo mejor al principio te sentirás un poco rara, hay partes de ti que son nuevas, ¡ahora tienes alas! Y aunque no estés muy segura de cómo usarlas, poco a poco Dios te irá enseñando y capacitando, hasta que volar sea natural para ti, porque para eso fuiste creada.

 

Tu visión será diferente porque has dejado de arrastrarte por tierra y troncos para volar por encima de ellos, has tocado el cielo y sus promesas, planeas en medio de ellas y miras hacia abajo tan sólo para ver cuán alto has llegado. El viento ya no es contrario si no que está a tu favor y te impulsa a volar más alto, y emprendes vuelo porque Dios está contigo, y vuelas con Él y te sostienes de Él.


Y la gente te mira diferente, no te reconocen, no pueden creer que apenas hace un tiempo eras oruga y ahora tienes alas. Se sorprenden de la obra transformadora que Dios ha hecho en ti, admiran tu belleza y tus colores, eres un referente de fe y perseverancia porque nunca dejaste de creer, porque nunca te rendiste, porque soportaste con paciencia y atravesaste el proceso saliendo renovada.


Mariposa, extiende tus alas y vuela alto.


Extiende tus alas y sueña en grande, extiende tus alas y regala sonrisas, extiende tus alas y reparte amor al mundo.


Vuela mariposa, vuela.


Pero no te poses sobre cualquier lugar, algunos querrán cortarte las alas pero tú sigue volando alto porque es lo que Dios determinó para tu vida.


Vuela mariposa, tu tiempo como oruga ha terminado, tus alas están listas.      

5 comentarios en «De oruga a mariposa»

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