Carta al dinero

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Carta al dinero 

Hace tiempo que quería escribirte, pero no me había dado el tiempo para hacerlo, ya sabes cómo es la vida, estamos ocupados trabajando para conseguirte. 

Pero bueno, antes que nada quería darte las gracias, creo que nunca te lo había dicho pero estoy agradecida contigo por muchas cosas que me has permitido hacer y tener. Como bien sabes me encanta viajar y te agradezco que hayas estado presente en mi vida para que pudiera conocer otros lugares del mundo. También me gusta la comida y te doy gracias porque he podido comer delicioso, también he vivido experiencias y compartido momentos únicos con mi familia y amigos, y tú lo permitiste. 

 Bueno, ahora que lo pienso ¿tú estás en todo, no? es decir, creo que te necesito para muchas cosas, seguro eres alguien muy importante en la vida de las personas, tal vez te sientes muy poderoso o indispensable porque de cierta forma lo eres. 

He visto que muchos te buscan con desesperación o trabajan de sol a sol para tenerte, otros se sienten muy orgullosos por poseerte en grandes cantidades y te presumen como si fueras alguna especie de tesoro alcanzable sólo para unos cuantos. 
Por otro lado, también he visto a muchos sufrir por no tenerte, cuando no estás causas angustia, incluso podemos pasar noches sin poder dormir pensando qué más podemos hacer para que continúes en nuestra vida.
 
¡Imagínate! Ya ni cuando estamos enamorados se nos quita tanto el sueño, a veces llegas a ocupar gran parte de nuestro pensamiento y te dedicamos más tiempo y energía que a las personas. 
 A veces descuidamos nuestras relaciones personales y nuestros seres queridos por pasar más tiempo contigo, sí pienso que eres valioso pero no creo que lo seas más que una persona. Pero bueno, como humanos nos desequilibramos a veces y nos dejamos llevar por nuestras carencias o emociones. 

En muchas partes del mundo hay niños que pasan hambre y frío sin ti, personas que enferman y no pueden pagar su tratamiento ¿cuánto vale la vida? Como si pudiéramos ponerle un precio … 

Y qué me dices de todos los males que se han hecho por ti, robos, estafas, traiciones, peleas y según la historia, también ha habido muchas guerras en tu nombre. 

Wow, vaya que has hecho grandes cosas, aunque personalmente no siempre te entiendo, por un lado pareces muy bueno y útil, pero por el otro pareces causar descontrol, injusticia y desigualdad. Pero sabes, en el fondo no creo que sea tu culpa directamente, tú solo eres … dinero, nosotros te damos el valor y depende de nosotros el uso que te demos. En realidad, creo que el problema radica en el corazón del hombre, donde surge nuestro egoísmo, nuestra ambición, nuestra necesidad de poder y reconocimiento. 

Bien lo dice la Biblia: Pues el amor al dinero es la raíz de toda clase de mal; y algunas personas, en su intenso deseo por el dinero, se han desviado de la fe verdadera y se han causado muchas heridas dolorosas. 1 Timoteo 6:10 

En ocasiones también a mí me has hecho sentir mal, me he sentido muy frustrada cuando tengo una necesidad que no puedo suplir porque no te tengo. Si te soy honesta a veces me he molestado porque otras personas que “parecen malas” o hacen cosas indebidas te tienen en abundancia y yo no, me parece injusto. Aunque bueno, quién soy yo para decir quien es bueno y malo o qué es lo justo y lo injusto. 

Pero sí me desespera cuando quiero hacer muchas cosas y no puedo sólo porque no te tengo, por esos momentos me parece que eres un limitante para mí. 
Bueno sí y no, porque a decir verdad tengo un recurso más poderoso que tú y se llama: FE ¿La conoces? ¿Has oído hablar de ella? 

Yo pienso que sí, porque también he visto que la fe mueve montañas pero sobre todo, la fe mueve el corazón de Dios para hacer milagros, para obrar a nuestro favor, para darnos el fin que esperamos. 
Esto me lleva a pensar que aunque tu seas “el Señor de muchos” y tengas mucho poder e influencia, Dios está sobre ti, Él es el dueño de todo y quien tiene el control sobre todas las cosas. 

Ya lo leí en la Biblia también, mira: La riqueza y el honor solo vienen de Ti, porque Tú gobiernas todo. El poder y la fuerza están en tus manos, y según tu criterio la gente llega a ser poderosa y recibe fuerzas.1 Crónicas 29:12 NTV 

Así que por mi parte prefiero confiar en Dios y prefiero servirle a Él que a ti, prefiero vivir para Dios y que él sea Mi Señor. Ahora no me malentiendas, tampoco es que te odio ni estoy peleada contigo, de hecho me gustaría tener una buena relación contigo, que seamos amigos y aprendamos a llevarnos bien. 

También te necesito en mi vida así que no quiero que te vayas, sólo quiero cuidar mi corazón y no amarte. Ningún esclavo puede trabajar al mismo tiempo para dos amos, porque siempre obedecerá o amará a uno más que al otro. Del mismo modo, tampoco ustedes pueden servir al mismo tiempo a Dios y a las riquezas. Mateo 6:24 TLA 

¿Sí me entiendes, no? Me refiero a tener una amistad pero no una relación de amor, para mí serás un medio más que un fin, y un recurso pero no un “dios”. No viviré para ti, pero no te preocupes, nuestra amistad será buena. Haremos muchas cosas interesantes, nos divertiremos, ayudaremos a muchas personas con necesidad, pensaremos en los pobres, y claro, seguiremos haciendo algunos viajes interesantes. 

Sólo le pido a Dios que me dé sabiduría para administrarte, para hacer buen uso de ti y que siempre me ayude a tener un corazón recto y generoso que se deleite más en dar que recibir. Esa es mi parte favorita de ti, dinero. Cuando puedo compartirte, cuando puedo ayudar a alguien, cuando puedo dar regalos y cuando puedo disfrutar de ti. Me gustan los momentos y las oportunidades en donde puedo dar, pienso que me ayudan a mantener mi corazón sano, no deseando sólo para mí. 

Sé que comencé esta carta dándote gracias a ti, y en verdad estoy agradecida pero ahora que lo pienso bien, mi agradecimiento es para Dios. Porque he entendido que todo lo que tengo viene de Él y que todo vuelve a Él. De Él son todas las cosas y Él es quien quita y quien da, sé que es mejor recibir todo de su mano que conseguirlo a mi manera o haciendo cosas indebidas porque la bendición de Dios es riqueza que viene libre de preocupaciones Proverbios 10:22 

Aún hay muchas cosas que tengo que aprender contigo, como a contentarme con lo que tengo, o a vivir en distintas circunstancias y ser agradecida en tiempos de abundancia pero también de escasez. 

En fin, ya tendremos tiempo para platicar y planear. Sólo quería aclarar nuestra relación, y recordarte que a quien amo y sirvo es a Dios y no a ti. Perdón si esto es difícil para ti o si esperabas algo diferente de mi parte, pero es lo mejor para los dos, así podré vivir más en armonía para cumplir el propósito que tengo en esta vida y no distraerme contigo. 

Espero que puedas leerme pronto, sé que siempre estas viajando, quién como tú. 

Te dejo por ahora, tengo otras cartas más que escribir.
 

Con cariño,

Tania.