Aún no termino contigo

vino

Aún no termino contigo

Tampoco se echa vino nuevo en recipientes viejos, porque cuando el vino nuevo fermenta, hace que se reviente el cuero viejo; así se pierde el vino nuevo, y se destruyen los recipientes. Por eso, hay que echar vino nuevo en recipientes de cuero nuevo. De ese modo, ni el vino ni los recipientes se pierden. Mateo 9:17 TLA

 

  ¿Has escuchado la famosa frase: “Las mujeres somos como el vino, mientras más edad mejor calidad”? ¿Tú qué opinas? ¿Estás de acuerdo?

Yo creo que tiene algo de verdad, y no necesariamente me refiero a la edad como tal, pero sí a los procesos por los cuales atravesamos, a las crisis que nos hacen crecer y a los retos que nos hacen madurar, poco a poco nos van convirtiendo en mujeres de mejor calidad. Déjame te explico por qué. 

 

En éste último viaje que realicé aprendí un poco sobre los vinos, vi las máquinas que procesan las uvas, las que prensan para extraer el jugo, la parte que filtra y también visité una parte subterránea donde tienen las barricas que guardan el vino y algo que me llamó la atención es el tiempo de espera para obtener un producto de buena calidad, realmente pueden llegar a pasar años. Siempre que pasaba por ese pasillo en el supermercado me detenía a ver la gran variedad y opciones de vinos que hay de diferentes países y lo fácil que es tenerlos a nuestra disposición; pero nunca me había puesto a pensar en todo lo que ocurre detrás para que ese vino pueda estar dentro de una botella en ese aparador. La primera palabra que pensé para todo este proceso fue: PACIENCIA. 

 

No me considero una persona paciente, creo que es algo en lo que tengo que trabajar y aprender a desarrollar. Me desespero fácilmente, en ocasiones soy poco tolerante, no me gusta esperar ni que me dejen esperando y me gusta conseguir las cosas rápido, además vivimos en un mundo que cada vez promueve más y más este estilo de vida, en donde nos dejamos guiar por la ley del menor esfuerzo y nos encanta conseguir las cosas rápido y fácil, a un click o a una llamada. Pero ciertamente el camino fácil no siempre es el mejor y las cosas no siempre terminan bien cuando hemos tomado esta opción, bien lo dice la Biblia 

 

Es muy fácil andar por el camino que lleva a la perdición, porque es un camino ancho. ¡Y mucha gente va por ese camino! Pero es muy difícil andar por el camino que lleva a la vida, porque es un camino muy angosto. Por eso, son muy pocos los que lo encuentran. Mateo 7:13-14 TLA   

 

Recuerdo que una temporada de mi vida cuando era más chica, le dije a Dios que no me gustaban los procesos, que me parecían una pérdida de tiempo y que prefería no tenerlos que pasar. A veces quería tener un control remoto como en la película de Click, en donde pudiera ponerle skip o adelantar  todos los procesos que no me gustaran y por los cuales no quería atravesar, los más largos y dolorosos. Pero si recuerdas el mensaje al final de la película es que Adam se perdió la vida, se le fue demasiado rápido y no supo aprovechar ni disfrutar de todos sus momentos. 

 

Por supuesto que Dios no hizo caso a mi petición y me sigue haciendo pasar por procesos, pero ahora se lo agradezco. No sé si todos eran necesarios o si algunos fueron consecuencia de mis malas decisiones, pero sin duda el proceso me transformó y cuando salí de ahí, nunca más fui la misma. No fue sino hasta hace poco que fui procesada para convertirme en un buen vino, de gran reserva y entendí el porqué de los procesos, y descubrí el propósito y hallé bendición en medio de ellos y después de ellos. Las mejores cosas, lo que vale la pena y todo lo que es de buena calidad siempre tendrá el costo más elevado, tiempos de espera más largos, requerirá mayor esfuerzo, pero también traen consigo la mejor recompensa. 

 

Siendo procesadas

Ustedes ya saben que así se pone a prueba su fe, y eso los hará más pacientes. Ahora bien, la paciencia debe alcanzar la meta de hacerlos completamente maduros y mantenerlos sin defecto. Santiago 1:3 PDT

 

 Todas sabemos que el vino se obtiene de la uva, pero ¿cómo se hace? La uva se va madurando en la vid, es decir nuestra maduración y crecimiento van a depender de qué tanto permanezcamos unidas a Dios. 

 

“Yo soy la vid y ustedes las ramas. El que permanece en mí, y yo en él, producirá mucho fruto, pues separados de mí, ustedes no pueden hacer nada.” Juan 15:5 PDT 

 

No podremos crecer solas, necesitamos a Dios y necesitamos permanecer en Él para dar fruto, y llegado el punto estaremos listas para atravesar ese proceso que nos lleve a un nivel más alto. 

El proceso de elaboración del vino empieza con la vendimia, es decir, la cosecha de la uva. El momento exacto de su recogida será aquel en el que la uva muestre un estado idóneo de maduración, ya que solo así se podrá extraer de ella un vino de calidad. Una vez seleccionados los mejores racimos, comienza su procesamiento. Esto me hace pensar en aquella frase que dice: “Dios le da sus mayores batallas a sus mejores soldados.” 

 

Seguramente te ha pasado (como a mí) que al momento que viene una prueba a tu vida lo primero que piensas y/o dices es: ¿por qué a mí? Puede ser a manera de cuestionamiento o puede ser a manera de reclamo, pero si te comparas con las uvas, piensa que si ha llegado tu tiempo de ser procesada es porque estás en el punto exacto de maduración, ¿esto qué quiere decir? que Dios ya te ha preparado y que estas completamente capacitada para pasar la prueba, tienes todas las herramientas necesarias para pelear y dar una buena batalla y te han escogido para ser recolectada o reclutada porqué estás dentro de las mejores uvas, aquellas que después de ser procesadas producirán un vino de calidad. 

 

Hasta ahora, ninguna prueba les ha sobrevenido que no pueda considerarse humanamente soportable. Dios es fiel y no permitirá que ustedes sean puestos a prueba más allá de sus propias fuerzas; al contrario, junto con la prueba les proporcionará también la manera de superarla con éxito.1 Corintios 10:13 BLPH 

 

Así que la próxima vez que venga una prueba a tu vida, alégrate, pues has sido seleccionada como una de las mejores guerreras para pelear ésta batalla y Dios está confiando en ti. 

 

Sometidas a presión 

 Posteriormente, las uvas son prensadas con el fin de que se rompa la piel y se pueda extraer todo el líquido del interior de la fruta. ¿Te imaginas? Nada más de pensar en mí como esas uvas ya me está doliendo saber que tienen que aplastarme o exprimirme hasta lo máximo para poder sacar lo que hay en mi interior, pero es cierto, las crisis y las pruebas revelan quienes somos en realidad y de qué estamos hechas, ahí es donde se prueba verdaderamente el corazón y todo lo que en algún momento hemos creído y predicado acerca de Dios y de Su Palabra. 

 

Se exprimen las naranjas para hacer jugo, los limones para hacer limonada, se machacan los tomates para hacer salsa, las papas para hacer puré y se muelen y se trituran las semillas para hacer harina, sin embargo, ninguno de esos productos ha muerto o dejado de existir por tener que atravesar dichos procesos, simplemente son TRANSFORMADOS. 

 

Sé que hay procesos tan difíciles y tan dolorosos en la vida que sientes que vas a morir (literal) o que no vas a poder salir de ahí, pero en realidad ningún proceso es para matarte sino para transformarte. Cuando estés en el momento más duro del proceso, cuando sientas que ya no puedes más, cuando te estén exprimiendo al máximo sintiendo que vas a explotar de tanta presión, RESISTE, pues estás a punto de convertirte en alguien mejor. 

 

  “Por lo tanto, pónganse todas las piezas de la armadura de Dios para poder resistir al enemigo en el tiempo del mal. Así, después de la batalla, todavía seguirán de pie, firmes.” Efesios 6:13 NTV 

 

Tiempo de espera 

Hay una etapa en el procesamiento del vino que es muy especial, y es el proceso de envejecimiento o de crianza. El vino obtenido durante los pasos anteriores es introducido en barricas de roble, la madera para la elaboración de barricas se selecciona principalmente por sus propiedades de dureza, permeabilidad y porosidad y los vinos pueden permanecer ahí 12 meses. 

Paciencia te digo, paciencia. Imagina que ya dejamos de ser uvas y pasamos a ser líquido, yo pensaría que ya estoy lista y que ya terminó mi proceso porque cambie de estado y de composición ¡pero no!  ahora tengo que esperar un año dentro de una barrica de roble sin hacer nada más que ESPERAR. 

 

Amiga, hermana, nada es en vano, todo tiene un porqué. No querrás ser un vino cualquiera, Dios quiere que seas un vino de calidad, por eso a veces nos mantiene en tiempos de espera, y sé que estás esperando algo de parte de Dios, una promesa, una palabra, un sueño que se haga realidad, una oportunidad de trabajo, una persona con quien compartir la vida, una bendición económica, un hijo … y bueno ahí estamos, en esos momentos de la vida en donde no vemos nada, ni para adelante ni para atrás, en donde oramos y pareciera que Dios no nos escucha, en los que llegamos a pensar que Dios se ha olvidado de nosotras y que no le importa nuestro dolor ni nuestra necesidad y no nos queda más que esperar y confiar en Él. Mientras, aunque para nosotros parezca que no está pasando nada y que Dios no está haciendo nada visible, en realidad Dios sí está trabajando en nosotras. 

El tiempo dentro de la barrica nos está preparando con sabores únicos, con notas de fortaleza provenientes de la madera de roble, pero sobre todo recuerda que si estamos ahí es porqué Dios nos ha elegido. 

 

Me eligió también para consolar a todos los que están tristes, para darle al pueblo afligido de Sion una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto, vestido de alabanza en vez de espíritu triste. Ellos serán llamados robles de justicia, la planta gloriosa del SEÑOR. Isaías 61:3 PDT   

 

Cumplido el tiempo, saldremos de ahí siendo un vino de reserva o gran reserva, según los procesos que hayamos pasado y cómo los hayamos atravesado estaremos en la reserva especial de Dios, entre aquellas personas seleccionadas por Él y que Él personalmente se ha encargado de formarlas para misiones especiales a donde no cualquiera puede ir y que no cualquiera puede soportar, pero tú sí porque te has dejado criar por Él y modificar tu carácter. 

 

Filtrado 

Al salir de la barrica … aguanta, aguanta, ya casi estás lista para ser embotellada pero falta un poquito más, los vinos pasan por un proceso de filtración para eliminar más eficazmente las impurezas. Dios trabajando en nosotras, unos últimos detallitos, un último retoque, tal como lo describe David en uno de mis salmos favoritos:  

 

Purifícame de mis pecados, y quedaré limpio;  lávame, y quedaré más blanco que la nieve. Devuélveme la alegría; deja que me goce ahora que me has quebrantado. No sigas mirando mis pecados; quita la mancha de mi culpa. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu fiel dentro de mí. Salmo 51: 7-10 NTV 

 

Es David quien se lo pedía constantemente a Dios. Dios no puede trabajar en una persona que no está dispuesta, pero si tú se lo pides, Él quitará las impurezas de tu mente y de tu corazón para que puedas llegar al lugar en donde Él quiere que estés. 

 

Producto final 

Los vinos tintos de crianza han pasado por lo menos 12 meses en barrica, finalmente son embotellados y distribuidos para venderse. Ahora sí, estás lista, y estarás en  mesa de reyes El Señor levanta del suelo al pobre, y saca del lugar más bajo al necesitado para sentarlo entre gente importante, entre la gente importante de su pueblo. Salmo 113:7-8 DHH 

 

 ¿Te digo por qué Dios te pondrá en ese lugar de honra? Por qué has vencido, por qué lograste atravesar el proceso, por qué no te rendiste ni te alejaste de Él, por qué no te desesperaste sino que continuaste y por qué los procesos, lejos de destruirte aumentan tu valor, incrementan tu precio, los vinos más caros son los que han tenido procesos más largos, son los de mejor calidad y probablemente los de mejor sabor para el gusto de muchos. 

 

 ¿En qué parte del proceso te encuentras? ¿Crees que puedes ser parte de la vendimia? ¿Estás en la etapa de prensado soportando lo más que puedes? ¿Estás en un tiempo de espera? ¿Siendo filtrada y purificada en tus pensamientos y emociones? ¿o a punto de ser puesta en una mesa? 

 

Sea cuál sea la etapa del proceso en la que te encuentres, vívela, sácale el mayor provecho, no intentes saltártela rápido, de todas las etapas se aprende, extrae la sustancia de cada proceso que tengas que atravesar en tu vida y después deja que Dios te use y que use lo que viviste para bendecir a más mujeres, para exaltar Su nombre, para darle gloria. 

No te calles, no te guardes, no te escondas, deja que las personas beban de lo que Dios ha puesto dentro de ti. Hay vinos que tienen fecha de caducidad y de no consumirse en el momento adecuado terminarán por oxidarse e incluso se pueden transformar en vinagre. No dejes que eso te pase a ti, no dejes que los procesos y las crisis de la vida te amarguen. 

 

La vida es un constante proceso, disfrútala y disfrútate a ti mientras eres transformada. Te diré lo mismo que me digo a mi misma: créele a Dios, confía en el proceso y recuerda que: 

 

  El que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día en que Jesucristo regrese. De esto estoy seguro. Filipenses 1:6 NBV

Si prefieres escuchar, haz click aquí: 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *