A través de mi ventana

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A través de mi ventana 

“No pienso en todas las desgracias, sino en toda la belleza que aún permanece” -Ana Frank


Ana Frank eligió ver lo bueno en medio de circunstancias desafortunadas. Imagina dos años viviendo escondida en un sótano, probablemente el sótano ni siquiera tenía ventanas o a lo mejor de repente se asomaba por alguna para ver cómo se veía la vida a través de su ventana. A lo mejor algunos días se miraba triste y desoladora, a lo mejor otros días se miraba con esperanza.

Al igual que nosotras tenemos nuestros días, días en los que amamos nuestra vida y días en los que pensamos que nuestra vida es miserable.

 

Lo cierto es que la vida a través de la ventana de Ana Frank se miraba un tanto optimista, pues incluso viéndose sometida a una brutal persecución aún seguía creyendo en la bondad de las personas. “A pesar de todo pienso que la gente es buena de corazón”, ¡wow! qué manera de pensar para su edad, qué importante era la perspectiva que tenía sobre la vida en ese momento.

 

Esto me hace pensar en aquella pregunta que dice: ¿el vaso está medio lleno o medio vacío? O aquella frase que dice: todo depende del cristal con que se mire.


En la vida la perspectiva es muy importante; todo depende del ángulo y de la manera en la que percibamos las cosas. Podemos definir la perspectiva humana como el juicio personal o la visión subjetiva de la realidad que nos rodea. Nuestra perspectiva está condicionada por la edad, la cultura, el nivel educativo, las creencias, las experiencias vividas, etc.


He conocido personas que han tenido una vida difícil, sin embargo han elegido ver lo mejor de ella y aún en medio de las pruebas las veo con fe y sin perder la esperanza, o estoy segura que has conocido a esa persona que de todo saca un chiste, en México solemos tomar los momentos duros con humor y reírnos aún de nosotros mismos.


Y también están aquellas personas que por el contrario, todo lo ven negro y suelen quejarse de todo y por todo, es el que siempre encuentra el negrito en el arroz. Parece que todo el tiempo están buscando lo malo en las personas y en las situaciones, y les cuesta mucho ver la belleza de la vida y la bondad de Dios en medio de las circunstancias. Son personas que sufren mucho y disfrutan poco.


Y tú, ¿a qué grupo de personas perteneces? ¿Tiendes a ver lo malo o lo bueno de las cosas? Lo cierto es que ninguna persona está errada, el que ve el vaso medio lleno está en lo correcto y el que lo ve medio vacío también tiene razón. Simplemente es la forma en cómo eliges ver la vida.


La vida a través de mi ventana

Normalmente me siento a desayunar, a tomar café y a escribir en el comedor o en la sala y siempre estoy viendo hacia afuera a través de mi ventana.

Te he compartido en mis redes a través de Instagram Stories cómo se ve mi patio, es un patio grande pero aún no hay nada más que mi reciente esquina de jardín con plantas. Hay días en los que volteó y mi mirada se centra en las plantas que me gustan mucho, veo cómo han ido creciendo y me emociona cuando veo que saldrá una hoja nueva de palmera y pienso: ¡Qué bonito mi jardín!


Hay otros días en donde veo todo menos el jardín, veo la mayoría del patio vacío, la hierba mala creciendo entre las piedras, la basura que voló y cayó en mi patio y pienso: como me gustaría tener una alberca, si tan sólo tuviera dinero para construir un patio bonito. Luego empiezo a ver los bambús del patio del vecino y sus foquitos y pienso: está más bonito el patio del vecino y lo único que consigo es sentirme mal.


Tal vez es un ejemplo muy simple pero se entiende el punto ¿no? Todo depende de la ventana a través de la cuál miremos, si mi ventana está sucia voy a ver la mugre, si mi ventana tiene un papel azul voy a ver las cosas azules, si mi ventana está limpia voy a ver todo con claridad.


Alguien sabio dijo una vez “los ojos son la ventana del alma” y en Mateo 6:22 Jesús dijo:  El ojo es la lámpara del cuerpo. Por tanto, si tu visión es clara, todo tu ser disfrutará de la luz. Pero, si tu visión está nublada, todo tu ser estará en oscuridad. Si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡qué densa será esa oscuridad!


En ocasiones, vemos la vida a través de nuestras experiencias pasadas y nuestra visión está nublada por el dolor, la traición, el engaño, la desconfianza, así que vamos caminando por la vida creyendo que nos van a lastimar o que algo malo nos va a pasar porque estamos viendo a través de esa ventana.


Mi esposo ha tenido muy buenas experiencias con las personas, se ha topado con personas que han sido de gran bendición a su vida así que rápidamente abre su corazón y entrega su confianza y para mi sorpresa le ha ido bien.

Por mi parte ha sido al revés, así que me cuesta más trabajo confiar en las personas y siempre estoy pensando que nos van a traicionar o que es mejor no estar tan cerca, y esto es porque vemos la vida a través de ventanas diferentes.


Ahora que he crecido un poco y Dios me ha fortalecido, he empezado a ver situaciones que viví desde otra perspectiva, estoy aprendiendo a confiar y a amar a las personas, antes me culpaba por mis errores y era muy dura conmigo misma, ahora me miro con más compasión y soy más amable conmigo. Ahora miro hacia atrás y puedo ver que sin aquel proceso este blog no existiría, ahora estoy en otra casa y desde estas ventanas la vida se mira diferente, se mira en paz, se mira feliz.


¿Cómo se mira tu vida desde tu ventana? ¿Es realmente tan desdichada como la miras o será que tu ventana tiene un poco de polvo y necesita limpiarse?


Goliat a través de mi ventana

Cuando pienso en perspectivas pienso en la batalla de David y Goliat, puedes leer la historia completa en 1ª Samuel 17.


Los dos ejércitos que iban a pelear tenían sus fortalezas y sus armas, sin embargo, del ejército filisteo salió un hombre de mayor tamaño buscando quién se le pudiera enfrentar. Al ver su gran tamaño y sus armas, Saúl y su ejército se acobardaron y pero apareció David, un valiente con una perspectiva diferente al cuál no le importó el tamaño de Goliat.


Saúl le respondió lo siguiente:  —¡Cómo vas a pelear tú solo contra este filisteo! —replicó Saúl—. No eres más que un muchacho, mientras que él ha sido un guerrero toda la vida.

La perspectiva de Saúl sobre David se basaba en lo que veía ante sus ojos y en lo poco que conocía de David, por lo cual lo creyó incapaz e incompetente para pelear la batalla.


Pero la perspectiva de David sobre él mismo y sobre esta batalla era diferente, David estaba decidiendo ver este enfrentamiento a través de la ventana de Dios, por lo que respondió: -El Señor, que me libró de las garras del león y del oso, también me librará del poder de ese filisteo.


Una vez que David y Goliat se encontraron frente a frente, Goliat también lo miró desde su ventana menospreciándolo y diciendo que era muy pequeño para pelear contra él y minimizando sus armas en Dios, a lo que David contestó: —Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien has desafiado. La batalla es del Señor, y él los entregará a ustedes en nuestras manos.


Sé que ya conoces la historia, pero veamos esta misma escena desde distintas perspectivas: los filisteos veían a Goliat como a su héroe, los israelitas veían a Goliat como un gigante invencible, Goliat veía a David pequeño e indefenso, Saul veía a David como un joven sin experiencia en batalla, David se veía a sí mismo fuerte en Dios y sabía que Dios le daría la victoria.


¿Te das cuenta? el mismo lugar, las mismas personas, en el mismo tiempo y en las mismas condiciones pero con perspectivas muy diferentes acerca de la misma situación.


Y tú, ¿qué eliges ver? ¿Al gigante que está delante de ti, a ti misma con tus debilidades o al Dios Todopoderoso que está contigo?  


Viendo la vida a través de la ventana de Dios

La verdad es que independientemente de nuestra edad, nuestra, cultura, nuestro pasado o nuestras experiencias, todas tenemos la oportunidad de ver las cosas bajo la perspectiva de Dios.

¡Sería increíble que pudiéramos ver el mundo, sus situaciones y las personas que en él habitan a través de la ventana de Dios!

Es el mejor filtro para nuestros ojos, en esa ventana no hay manchas, vemos todo a la luz de Su verdad que es Su Palabra, y tenemos la ayuda del Espíritu Santo para que podamos ver y entender nuestra existencia acorde con el diseño que Él ha establecido para nosotras.


Hoy podemos percibir el mundo con nuestra manera de ver las cosas o hacerlo a la manera de Dios. Como humanos nuestros pensamientos y percepciones son muy distintas a las de Dios porque Dios no mira lo que mira el hombre, Él mira el corazón (1ª Samuel 16:7) y porque sus pensamientos son más altos que los nuestros (Isaías 55:8-9).


Así que mientras nosotras pensamos: “no hay salida para este problema” Dios nos dice: Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla. 1ª Corintios 10:13


Mientras nosotras pensamos: “¡no puedo más!” Dios nos dice: Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. Josué 1:9


Cuando nosotras queremos cobrar venganza y hacer justicia por nosotras mismas, Dios nos dice: Queridos hermanos, no busquen la venganza, sino dejen que Dios se encargue de castigar a los malvados. Pues en la Biblia Dios dice: A mí me toca vengarme. Yo le daré a cada cual su merecido. Romanos 12:19


Y cuando nos cuesta trabajo amar a una persona, Dios nos dice: Pero ahora yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los maltratan. Así demostrarán que actúan como su Padre Dios, que está en el cielo. Mateo 5:44


¿Lo ves? Todo se mira diferente a través de la ventana de Dios, incluso hasta lo hemos cantado muchas veces: en tu luz vemos la luz, dame tus ojos para ver como tu ves, yo quiero tu visión en mis ojos.

 

Es mi oración que podamos ver la vida y sus situaciones desde otra perspectiva, la mejor perspectiva que podemos elegir, y eso es mirar la vida a través de los ojos de Dios.


Si tan sólo pudiéramos vernos de la forma en la que Dios nos ve, nos guardaríamos de tantas cosas y nos daríamos el lugar y el valor que nos corresponde.

 

Si viéramos el mundo a través de la ventana de Dios lo amaríamos tanto cómo para darnos a nosotras mismas, tal y cómo lo hizo Jesús, en una vida llena de devoción y servicio.

 

Si pudiéramos ver a las personas como Dios las ve, dejaríamos de juzgarlas tanto y empezaríamos a amarlas y a tener compasión de ellas. Nos ayudaríamos mutuamente en lugar de estar compitiendo.

 

Si viéramos las batallas y los problemas ante los cuales nos enfrentamos como David miró su batalla con Goliat, venceríamos todas y cada una de ellas.

 

Elige ver a Jesús en medio de cada circunstancia, en medio de la tormenta por tu mirada en Jesús que va en tu barca, elige ver a Jesús en cada persona necesitada recordando que todo lo que hagas por ellos lo estás haciendo para Jesús también, elige ver a Jesús porque Él es la ventana correcta, el camino a la salvación y la verdad que estamos buscando.


A veces le pedimos a Dios que cambie nuestras circunstancias de vida cuando Dios quiere cambiarnos a nosotras en medio de las circunstancias. Por lo tanto, a lo mejor habrá cosas en tu vida que van a seguir igual, pero cuando tú hayas cambiado y haya cambiado tu forma de ver las cosas, todo cambiará para ti. Cuando nos decidimos por Dios, y decidimos ver la vida a través de Su ventana, el mundo cambia para nosotras.


Así que la próxima vez que te encuentres frente a un Goliat, ¿a través de qué ventana elegirás mirar la batalla?  

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